JUDAÍSMO
JUDAÍSMO
 
* MOZART 33 *
* INVITACION
* BIENVENIDA
* WOLPHY
* T.·. I GRADO
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BOVEDA
CADENA
COLUMNA B
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CUARTO
DERECHO MASÓNICO I
DERECHO MASONICO II
DERECHO MASÓNICO III
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FLAUTA
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HORÓSCOPO EGIPCIO
INVOCACION
JOYAS
JUDAÍSMO
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MANDIL
MASONAS
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INTRODUCCIÓN AL JUDAÍSMO

Introducción
Muchos opinan que no fue Yahvé quien eligió a los judíos, sino que Abraham eligió primero a Dios, destruyendo los ídolos de su padre, Teraj. Ésa es la fuerza motriz de la existencia judía.

Nachman Krochmal dijo que todos los pueblos atraviesan un ciclo de auge y decadencia, pero que los judíos repiten este ciclo una y otra vez, porque Dios está presente en su largo viaje histórico y porque cada renacimiento recuerda la manera en que los antepasados judíos vivieron durante los ciclos anteriores.

El judío, por lo tanto, vive en dos dimensiones: el ahora y el para siempre, situación que de una u otra forma se ha transmitido a la Libre Construcción tal cual la conocemos en nuestros días, y lo que inclinó a la logia Wolfgang Amadeus Mozart No.’. 2, desde su fundación, a profundizar en las fuentes del judaísmo para, yendo así a una de las fuentes del Conocimiento, perfeccionar nuestra formación académica. Tanto que cuando un grupo de mozártides se escindió del tronco materno para fundar la r.’.l.’. Génesis 3, lo hizo para dar origen a una logia de orientación específicamente judaica, funcional, si se quiere, pero sin que por ello el tronco materno renunciara a sus estudios judaicos, aunque no formen en Mozart el único eje de su orientación.

Esta influencia judaica en nuestro taller hizo que fuéramos los primeros masones en iniciar los estudios de cábala en Chile, lo que hoy resulta usual en todas las logias del país. De allí que ahora que la diáspora mozártide llegó a su término, se esté compilando todo cuanto hermanos nuestros investigaron, aprendieron o cultivaron durante la diáspora, para preservarlo a las nuevas generaciones de aprendices.

El judaísmo, que junto con Roma forman el matrimonio histórico que dio origen a la cultura occidental, y cuyos aportes a la masonería son innegables, pues atraviesan en todas las dimensiones del templo a nuestra cosmogonía, ha sido quizá objeto del mejor rescate de la historia en la Libre Construcción, y en especial dentro del Gran Oriente, pues siempre el judaísmo se caracterizó por sus múltiples divisiones. Tantas que un pensador judío llegó a apostar que si Ribono shel Olam (Dios) llegara a la ciudad disfrazado de rabino, se encontraría con rechazo de parte de la fracción de la congregación a la que no le gusta ese rabino. Los judíos se juzgan con severidad y, a veces, ni Dios pasa la prueba.

Así, con la vertiente judaica los masones hemos hecho lo que había que hacer : rescatar lo más puro y ecléctico de su sabiduría quizá hasta para salvarlo de los propios judíos.

El esfuerzo que significó la cábala alcanzó su clímax con el trabajo del cabalista más importante del siglo XVI, Isaac Luria (1534-1572), cuya padre provenía de un ámbito ashkenazi (centroeuropeo, hablante de idish), y su madre hija de una familia española. En sus últimos años, Luria se asentó en el pueblo galileo de Safed, donde se convirtió en la figura más carismática entre los cabalistas del pueblo; algunos de ellos lo consideraron el predecesor del Mesías.

Se enseña que las leyes de la cábala, que hoy son más estudiadas por los masones que por los judíos, serían derogadas al final de los días, cuando los significados más profundos, todavía ocultos, de la Escritura fueran revelados al mundo entero, cuyo es el objetivo de esta edición especial de nuestra revista.

E C O S D E Q U M R Á N


“La masonería es el judaísmo ecléctico e independiente.
Los francmasones quieren reedificar el Templo,
es decir, reconstruír la sociedad primitiva
sobre las bases de la jerarquía inteligente
y de la iniciación progresiva, sin sufrir las trabas
de sacerdotes y de reyes, y por eso
se denominan francmasones,
es decir, constructores libres”.
(Elifas Levi, “El Libro de los Esplendores”)



E L E N C U E N T R O

Si uno toma un bus desde Jerusalén al este, y se acerca al Mar Muerto, pasará forzosamente por el valle de Wadi Qumran. La autopista desciende unos 1.300 metros por debajo del nivel del Mediterráneo, ofreciéndonos una vista panorámica del valle del Jordán, pudiéndose ver las montañas de Moab y un conglomerado de pedreríos y cavernas amarillentas : es Qumrán.

En 1947, cuando se descubrieron los rollos de antiguos escritos, el lugar era diferente; la carretera no existía, el único camino era una vieja ruta romana, usada sólo por algunos beduinos en su camellos, cuando el territorio era mandato inglés.

En la primavera de 1947 se descubre el más grande de los hallazgos arqueológico-religiosos de nuestro tiempo por un joven pastor, Muhammad adh-Dhid, o Muhammad El Lobo, miembro de la tribu beduina de los Ta'amireh, quien buscaba una cabra perdida, trepó por los riscos y encontró una abertura por la que arrojó una piedra a la oscuridad, oyó un ruido de cerámica que se rompía, y, alentado a seguir explorando, entró por la abertura a gatas por un pasadizo estrecho de siete metros de largo por dos de ancho y encontró unas vasijas de unos sesenta centímetros de alto y veinticinco de ancho, muchas de ellas rotas, aunque se cree que ocho estaban intactas. Muhammad se asustó y se marchó. Al día siguiente volvió con por lo menos un amigo y procedió a inspeccionar : algunas de las vasijas estaban cerradas con tapas grandes, como cuencos. Dentro de una había tres rollos de cuero envueltos en lienzo podrido : eran los primeros rollos del Mar Muerto que veían la luz en 2.000 años.

En este punto, los relatos se vuelven contradictorios, pero lo cierto es que tres beduinos creyeron que los rollos tenían algún valor, por lo que habrían llevado tres rollos, o siete, u ocho, según la versión, a un jeque beduino llamado Khalil Iskander Shahin, conocido como "Kando", miembro de la iglesia jacobita siria, que se puso en contacto con otro miembro de su secta, residente en Jerusalén, Georges Isaiah, quien informó del descubrimiento al arzobispo Athanasius Yeshua Samuel, jefe de la iglesia jacobita siria en Israel, un hombre sencillo, incapaz de traducir el texto que le llevaban.

Los beduinos volvieron a visitar a Samuel con más rollos, pero el portero del convento, al verlos andrajosos, malolientes, desaseados y barbudos, no les recibió, por lo que se marcharon con su preciosa carga. Cuando Samuel lo supo, ya era demasiado tarde.

Samuel hizo revisar los rollos que alcanzó a recibir por un experto sirio, que dijo eran de fecha reciente, por lo que los hizo volver a inspeccionar por diversas personas, entre ellos Miles Coppeland, agente de la CIA, hasta que llegaron al conocimiento de la Universidad Hebrea, y del director de su Departamento de Arqueología, el profesor Eleazar Sukenik, quien alcanzó a comprar cuatro de ellos.

La noche del 29 de noviembre de 1947, Sukenik revisaba los rollos en su casa, escuchando el noticiero radial, que informaba que ese mismo día y pocas horas atrás, las Naciones Unidas habían aprobado el restablecimiento del Estado de Israel. A Sukenik le pareció que ello era un presagio de buena suerte. ¿A quién nó?.

Por ello Sukenik y su hijo, Yigael Yadin, entonces jefe de operaciones del Haganah, la milicia por la independencia, consideraron comprar todos los rollos : era como si los manuscritos hubieran estado esperando durante dos mil años el regreso de la llama de la libertad.

Pero pasaron muchas alternativas antes que volviera a saberse de los otros tres rollos de Samuel, pues su dueño los llevó a Estados Unidos, guardándolos en una cámara blindada, en un banco de Nueva York, lejos del público, y poco a poco empezó el interés por ellos, ofreciéndose precios inalcanzables para el joven Estado de Israel, hasta que por un aviso de venta en un diario estadounidense fueron comprados por Yadin el 2 de junio de 1954, en US$ 250.000.

En tanto, con este despertar, comenzaron nuevas expediciones, una de ellas guiada por el propio Joseph Saad, director del Museo Rockefeller, merced a todo cuanto se descubrieron cuatro nuevas cuevas en Wadi Murabba'at, a unos 18 kmts. al sur Qumrán, con un material cercano a los años 132 a 135 de la era vulgar, más exactamente a la época de la rebelión de Simeón bar Kokba.

En esta etapa aparece un sacerdote arqueólogo francés, Roland De Vaux, perteneciente a la École Biblique de Jerusalén y a la orden dominica, con todo lo que ello significa.

De Vaux empezó sus excavaciones, que tuvieron especial relevancia en 1952, con una nueve "fuente" de rollos, tiempo en que se decidió llevar los rollos a una verdadera galería del Museo Rockefeller, al que ya se empezó a llamar por su nombre oficial de Museo Arqueológico Palestino, y que después del término de la ocupación británica, en 1948, pasó a una junta internacional, formada por diversos organismos, entre ellos la École Biblique.

En 1966 Jordania nacionalizó el Museo, junto con todos los rollos que había dentro, situación que se mantuvo hasta la guerra de los seis días, en 1967, en que Jerusalén oriental es rescatada por Israel, cuando Yigael Yadin ya había dejado el ejército y estudiado arqueología en la Universidad Hebrea, donde se había doctorado precisamente con una tesis sobre los rollos de Qumrán.

A estas alturas, ya Israel era dueño de los tres rollos que Yadin había comprado a Samuel a través del banco de Nueva York, más los cuatro que había comprado Sukenik, y hasta el día de hoy están guardados en el Santuario del Libro en Jerusalén, especialmente construído para tal efecto.

Pero retomando la historia en 1967, diremos que a ese momento ya había dos grupos trabajando en descifrar los rollos : el de los judíos de Jerusalén occidental, y el de la École Biblique en el Museo Palestino de Jerusalén Oriental, bajo la dirección de De Vaux.

Hubo varios planes de los judíos por tomar los rollos del Museo Palestino, en su propio territorio, pero De Vaux y su gente no lo permitieron, llegando a tratar de "nazis" a los israelíes.

A todo esto, se sabía que el equipo de De Vaux seguía atesorando rollos, entre ellos 800 rollos encontrados en 1952, rodeándose de diversos arqueólogos católicos, entre ellos el sacedote polaco Milik y el doctor alemán Claus Hunno-Hunzinger, que custodiaron los rollos durante más de cuarenta años, posponiendo por diversos pretextos dar cualquiera información sobre ellos, hasta fines de los años ‘90, en que, por fin, pasaron a manos de Israel, que los ha dado a conocer al mundo.

Diversos organismos internacionales quisieron poner fin a este silencio, entre ellos los ingleses, que mandaron al arqueólogo y filólogo masón, John Marco Allegro, que fue alejado del grupo por los sacerdotes católicos por no querer reconocer la imposibilidad de alterar las verdades tal cual están en las leyendas bíblicas. Pese a todo, el q.'.h.'. Allegro logra publicar en 1956 su libro "Los Rollos del Mar Muerto" y luego "Descubrimientos en el Desierto de Judea", pero más tarde debió alejarse de todo, vilipendiado y desacreditado por sus colegas católicos de la rollería, por haber explicado las cosas como las veía, aún cuando la verdad fuera contraria al texto de la Biblia, mientras muchos de los fragmentos de las enseñanzas de la antigua Biblia que eran contrarias a la Iglesia, han desaparecido.

Claro, Allegro fue mordaz : una vez, conversando con un amigo que iba a entrar a la carrera teológica, le dijo: "yo no me preocuparía tanto de ello, pues cuando yo termine mi investigación no te quedará iglesia donde entrar".

De un modo u otro, la gente de la École Biblique trató de "acomodar" el contenido de los textos de Qumrán a las enseñanzas de la Iglesia, a tal extremo que uno de los estudiosos del grupo de De Vaux sostuvo que el Antiguo Testamento debe interpretarse a la luz de la doctrina cristiana, y que "visto de cualquier otro modo, el Antiguo Testamento quizá tenga poca relación y escaso valor" : en otras palabras, todo examen o investigación, demuestre lo que demuestre, debe ser subordinado y acomodado al corpus existente de las enseñanzas católicas oficiales.

¿Y qué pasa cuando la historia dice algo diverso?. La respuesta la da el padre Skehan : lo que no se puede subordinar a la enseñanza existente debe ser suprimido: el mandato divino de la École Biblique era incontrastable. Ante el temor a la objetividad de los judíos, Skehan llegó a decir que "no reconozco al Estado de Israel ni a sus funcionarios ningún derecho con respecto al Museo y su contenido".

Sabemos que la Iglesia, hasta hoy dicta decretos pontificios sobre la forma de interpretar las escrituras y los descubrimientos, como cuando en 1907 se dijo que Moisés era el autor literal del Petateuco, o cuando en 1909 otro decreto declaró la literalidad del Génesis.

Uno puede creer que esto sean historias del pasado, pero cuando se vé las actitudes de De Vaux, de Skehan, de Milik o de dirigentes de mayor alcance, como el poderoso monseñor Ratzinger y el propio Wojtila, hoy papa, todos conservadores, se da cuenta que ellos no creen en su institución, que estiman que la Iglesia se está hundiendo, y que sólo la supresión de toda forma de disenso puede asegurar su supervivencia como fe unificada. La última acusación en contra de un teólogo católico, apostólico y romano, absolutamente ortodojo que quiso auxiliarse por la ciencia para estudiar algunos dogmas como el parto virginal o la resurrección del rabí Jesús, esto es el padre Edward Schillebeeck, fue, en 1979, acusado de herejía. Similar fue el destino del padre Küng, que cuestionó la infalibilidad papal en 1970.
Podríamos abundar mucho en el tema, pero bástenos con un instructivo del cardenal Ratzinger cuando dice "La libertad del acto de fe no puede justificar el derecho a disentir. Esta libertad no indica libertad con respecto a la verdad, sino la libre determinación de la persona de conformidad con sus obligaciones morales a aceptar la verdad". En otras palabras, uno es libre de aceptar la enseñanza de la Iglesia, pero no de cuestionarla o rechazarla. La libertad sólo se puede manifestar mediante la sumisión. Es una curiosa definición de libertad.

Pero los rollos no son artículos de fe, sino documentos históricos y arqueológicos, que no pertenecen a la Iglesia Católica, sino a toda la humanidad.

Es así como los investigadores de la École Biblique llegaron a sostener que eran anteriores al nacimiento de Jesús, mas gracias al trabajo de Allegro y otros estudiosos imparciales se llega a comprobar que muchos son posteriores, dado que, por ejemplo, hablan del "invasor", y de un invasor que al final de las batallas rinde homenaje a los emblemas representativos de un soberano casi divinizado, o sea, del emperador, cuyas insignias portaban los centuriones : si hubieran sido de los tiempos de la Roma republicana, ello no habría ocurrido, lo que nos corrobora que los rollos son, especialmente el "rollo de la guerra", posteriores al año 6 de la era vulgar.

Esto nos altera notablemente la cronología de la Biblia, especialmente la de Hechos de los Apóstoles, y nos revela que los habitantes de Qumrán no eran sólo los pacíficos esenios, sino también de otros grupos judíos, como los revolucionarios zelotes.

R E V E L A C I O N E S

Terminada esta necesaria introducción histórica sobre el hallazgo de los rollos, diremos que los documentos de Qumrán nos aclaran muchas aseveraciones que se habían dado como verdades.

Una de ellas dice relación con la Última Cena del rabí Jesús. Durante siglos, los comentaristas bíblicos se han desconcertado por los relatos aparentemente contradictorios de los evangelios. En Mateo (26:17-19), se describe la última cena como una comida de Pascua, y Jesús es crucificado al día siguiente. Pero en el evangelio de San Juan (13:1 y 18:28) se dice que ello ocurre antes de la Pascua. Algunos especialistas han tratado de salvar la contradicción reconociendo que la última cena es realmente una fiesta de Pascua, pero celebrada con un calendario diferente. La comunidad de Qumrán utilizaba precisamente un calendario diverso, solar, en contraste con el lunar utilizado por los sacerdotes del Templo. En cada calendario, así, la Pascua caía en una fecha diferente; y Jesús, no hay duda, utilizaba el calendario de la comunidad de Qumrán.

Uno de los textos importantes descubiertos en Qumrán es la "Regla de la Comunidad", que trata de los rituales y reglas que regían a la comunidad que vivía en el desierto. Entre los rituales están los de la limpieza, de la purificación, de las oraciones al amanecer y al crepúsculo, así como la comida de la congregación. La Regla de la Comunidad trata de su gobierno por un Consejo de Doce Miembros, así como también de los mesías. Y el término "mesías" (ha-mashi'ah"), significa en las reglas de la Comunidad descubiertas en el Mar Muerto no otra cosa que "ungido", no lo que la tradición cristiana ha querido decir después. Mesías es, pues, el que ha sido ungido por el aceite : de allí que la regla de la Comunidad use el término en plural : es como cuando en nuestras logias nos referimos a los maestros instalados.

Distinto es el término "El Justo", "Zaddik", el Maestro de Justicia, el jefe de la comunidad, pero un jefe no sólo religioso, sino también nacionalista y antirromano, como también diverso es el "Hijo de la Estrella", término que se aplicó a Simón bar-Kokba, el líder nacionalista que dirigió la insurrección en contra de Roma del año 132 de la era vulgar, y que no logró pleno éxito ante el desistimiento de sus aliados persas de enfrentarse con los romanos.

El Hijo de la Estrella es mencionado también en otro rollo, en el documento de Damasco, donde además aparece un príncipe de la línea de David llamado "El Cetro", aunque en otras cinco ocasiones el documento se centra en una única figura, el Mesías de Aarón e Israel.

Otro texto que tiene importancia histórica y hasta anecdótica es el Rollo del Templo, que viene a ser como un sexto libro de la Torah, agregado a Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. En los viejos textos, se prohibía al rey, como a los demás judíos, casarse con la hermana, la tía y la mujer de su hermano, pero en este rollo se agrega que también está prohibido al rey casarse con su sobrina. Cabe preguntarse la razón de esta innovación. Si uno busca en la historia, los reyes más molestos para los judíos fueron Herodes y sus descendientes, monarcas títeres de Roma, y de raza árabe, de Idumea, que tenían la costumbre de casarse con sus sobrinas. Ello nos lleva a entender que estos rollos estaban "dedicados" a estos reyes idumeos, y por tanto no pueden en caso alguno ser anteriores a ellos.

Es también de relevancia el llamado "rollo de Damasco", que nada tiene que ver con la capital de Siria, sino a Qumrán, llamado "Damasco" por los judíos rebeldes para despistar a los servicios de inteligencia de los romanos y a los guardias herodianos.

En el Documento de Damasco (del que hay más de diez ejemplares) se cuenta la historia de un "Maestro de Justicia", que como Moisés llevó a sus seguidores al desierto a un lugar llamado "Damasco", donde establecieron una renovada "Alianza" con Dios.

Uno de los rollos de Damasco contiene una lista de reglas para la comunidad, una de ellas relativa al matrimonio y a los hijos, lo que prueba que los habitantes de Qumrán no eran los ascéticos esenios célibes que algunos habían sostenido : la comunidad de Qumrán no estaba tan aislada del mundo como pensaron muchos.

En este contexto histórico, tal cual fueron escritos los hechos en los rollos descubiertos, aparece la figura de Saulo, un inquisidor y ejecutor enviado por el sumo sacerdote del Templo de Jerusalén a perseguir a judíos disidentes de la nomenclatura prorromana oficial, que podríamos llamar primeros cristianos: el clero de Israel colabora con los romanos, y Saulo en uno de sus instrumentos.

Saulo, así, es el ejecutor de la lapidación de Esteban, conocido por la tradición como el primer mártir cristiano. El mismo Saulo reconoce que ha perseguido a sus víctimas hasta la muerte. Inspirado en esta idea, Saulo va con un grupo de gente armada a "Damasco" (=Qumrán), con órdenes de arresto que le ha impartido el sumo sacerdote : no podía ser de otra manera, dado que las querellas religiosas eran entre judíos, y a los romanos poco les importaban : Roma era un imperio cultural y económico, pero no religioso; ni siquiera político, y sabida es la absoluta libertad religiosa que hubo en Roma, salvo cuando había rebeliones contra la autoridad.

Como veremos más adelante, Saulo es apodado "El Mentiroso" en los rollos, pues luego de convertirse y ser aceptado como miembro de cierta reputación, deserta y crea una secta propia, del todo ajena al judaísmo, una religión nueva, absolutamente inventada por él, en tanto los qumranitas eran una secta existente dentro del judaísmo, aunque distintos, antirromanos y antiherodianos.

Esta división entre los judíos quizá pueda explicarnos lo ocurrido con los primeros mártires nazarenos : si uno recuerda que hubo tantos franceses que colaboraban con la ocupación nazi hace cincuenta años para tener un buen pasar, y hasta denunciaban a sus compatriotas, es explicable que algunos judíos traicionaran su sangre, para colaborar con Roma delatando a los rebeldes, o ayudando a la gente del sacerdocio, tan proclive a los italianos invasores : judíos matan judíos, como Esteban es muerto en una curiosa intriga, de la que no fue en absoluto ajeno Pablo, que, dicho sea de paso, no era judío, sino de Tarso, un pueblo de Anatolia totalmente romanizado : tanto, que él era ciudadano romano.

Y todavía más, la gente que vivía en Qumrán no sólo tenía santuarios, sino hornos y hasta fraguas e instalaciones militares, lo que nos puede dar un indicio de que no sólo santones vivían allí, aunque en los tiempos de Plinio o Josefo de Arimatea el lugar haya estado habitado por gente un tanto más pacífica, quizá sólo por esenios, pero en los tiempos en que se escriben los rollos la realidad social era distinta.

En el Comentario de Habacuc el profesor Eisenman descubrió la existencia de los "osei ha-Torah", frase que se traduce como "Los Hacedores de la Ley" y que sería el origen de la palabra "esenio", pues la forma colectiva de "Osei ha-Torah" es "ossin", algo así como hablar de "mozártides" para los integrantes de la logia W.A. Mozart, en nuestro caso.

También los "ossin" o "esenios" en su término helenizado, se llamaban a sí mismos "Guardianes de la Alianza", que aparece en hebreo como "Nozrei ha-Brit", término de donde deriva la palabra "nozrim", una de las primeras denominaciones hebreas de la secta que hoy se llama "cristiana" : bástenos decir que en árabe "cristiano" se dice "nasrani" : con lo que queda claro que el término "nazareno", viene de "nozrim", de "Guardián de la Alianza", y no como ha dicho más de un ignorante que pudiera venir del gentilicio de la ciudad de Nazareth, llegando algunos hasta sostener que el rabí Jesús habría sido criado en esa ciudad : lo cierto es que Nazareth vino a ser fundada muchos años después.

Si se compara Hechos de los Apóstoles con los rollos, se llega necesariamente a que fue escrito por un griego culto, que se identifica con Lucas, pero sin que nadie pueda creer que se trata del mismo Lucas, y que fue escrito entre los años 70 y 95 de la era vulgar, y que el autor se ocupa especialmente de realzar la imagen de Pablo, que aparece como el héroe, que logra imponerse incluso por encima del apóstol Jacobo (o Santiago), "el hermano del Señor", como se dice en los textos antiguos, o sobre Pedro, también amigo del Ungido.

Pablo es quizá quien toca la peor parte en los rollos, pues aparece como el primer hereje de la secta de los nazarenos, y que ni siquiera había conocido a Jesús.

Siguiendo los textos de Qumrán, Pablo de Tarso revela tener mayor astucia que los romanos cuando elevan a una categoría divina a sus emperadores, dado que por sus creencias orientalistas elevó por su cuenta al Ungido, al Mesías, al Zadeck, a una categoría dévica similar a como lo hacían los orientales, y que ni Jesús ni ninguno de sus amigos y seguidores le habían dado : para Jesús, que fue siempre claro observante de la Ley, de la Torah, habría sido blasfemia elevarse a la categoría dévica, por la idea monoteísta que inspira a la religión judía.

Pablo relega a Yahvé a un segundo plano, y establece el culto a Jesús, acercándolo, conforme a sus creencias orientalistas, a Tammuz, a Attis, a Adonis, para poder competir con algún éxito con los dioses vecinos, milagro por milagro : es probable que él haya también inventado que el Ungido, Jesús, había sido hijo de madre virgen, como también su resurrección, pues ninguna de estas ideas estaban en las enseñanzas de los nazarenos. No es por ello extraño que los nazarenos se molestaran por la herejía de Pablo, aunque reconoce en 2 Corintios 11:3-4 que está promulgando "otro Jesús", o sea, un Jesús diverso del que fue en realidad el Maestro.

A partir de Pablo, así, el cristianismo ha roto toda relación con sus raíces y ya no se puede decir que tenga algo que ver con el rabí Jesús, el Ungido, sino con la imagen que Pablo ha forjado en su mente respecto de Jesús.

Por todo ello, un grupo de los más celosos observantes de la Ley deciden eliminar a Pablo. Hay zelotes entre ellos. Pero los servicios de inteligencia romanos, preocupados de evitar grandes derramamientos de sangre, y habida cuenta que el involucrado en el tema es un ciudadano romano, lo sacan de Jerusalén, rumbo a Cesarea, con una guardia de 400 soldados, ciudad donde está su amigo, el procurador romano Antonius Felix, y su también conocida, la hermana del rey Herodes, que más tarde sería la amante del general Tito. Quizá no esté demás abundar que el Documento de Clemente califica como "El Enemigo" a Pablo...

Es más o menos claro que sin la aparición de Pablo no habría habido cristianismo, como lo conocemos, ante el horror de Santiago y de los seguidores de Jesús.

Si se toma los textos de Eusebio, de Josefo y de Orígenes y se los confronta con los rollos de Qumrán, como lo hizo el profesor Eisenman, aparece muy distinta la imagen de Jacobo o Santiago, así como la de los primeros nazarenos : refiriéndose a la sublevación de 66 e.'.v.'. y a la invasión romana que se produjo a continuación, Josefo declara que esas cosas les sucedieron a los judíos por lo que habían hecho a Santiago, el hermano de Jesús y el más justo de los hombres, a quien los israelitas habían dado muerte.

De los rollos del Mar Muerto, y en especial del Comentario de Habacuc, nos aparece Santiago como el jefe de una facción de judíos, que tal como la comunidad de Qumrán son celosos de la Ley y hostiles al clero saduceo y al sumo sacerdote Ananías, designado por Herodes, que traicionó a su país y a la religión, pactando con los romanos y sus reyes títeres.

Tan clara es esta rebelión, que Santiago se arroga las funciones de sumo sacerdote legítimo, abandonadas por Ananías. Después se subleva toda Judea, y el propio Ananías es muerto por colaboracionista. La rebelión cobra impulso, lo que obliga al Imperio a enviar al general Vespasiano, consumándose la invasión, la ocupación, la destrucción del Templo y el término del estado de Israel en 68 e.'.v.'.

De todos modos, Jacobo aparece como la figura más relevante : los nazarenos no son un conjunto de santones tolerantes y contemplativos, sino también una secta dispuesta a defender la ley, a deponer al corrupto clero saduceo, a derrocar a los reyes títeres y a expulsar a los romanos.

El jefe de esta comunidad es Jacobo, apodado "El Justo", que, además, debe luchar contra la herejía de Pablo
Ahora que esto sale a la luz de todo el público, quizá se pueda llegar a ser cierta la frase del h.'. Allegro.
E L A L F A B E T O H E B R E O


I.- I N T R O D U C C I Ó N

El rabí Eleazar dice que «Moisés aprendió en el monte Sinaí los nombres de todas las letras, y los cabalistas conocen los misterios ocultos bajo estos nombres». Rabí Yehuda rinde homenaje a estos conocimientos agregando que «Todos los demás profetas son a Moisés lo que la luna es al sol».

Y viejos textos agregan que "Moshe qîbbel ha Thôrâ MîSînaï", o sea, que "Moisés recibió la Ley en el Monte Sinaí." De esta frase nos aparece que el tiempo verbal qîbbel, «recibir», es la raíz de la palabra qâbbâlâh, «cábala».

Para una logia estudiosa de las raíces del esoterismo del mundo occidental como Wolfgang Amadeus Mozart, interesada en el conocimiento de los antiguos Misterios judaicos, es básico asumir que la Cábala es lo «recibido», y esto que se ha recibido, decimos los meqoubâlîm (los cabalistas), es la Sabiduría de lo Alto.

Lo cierto es que pese a lo que se ha investigado desconocemos el origen de la Cábala, aunque sí a los grandes cabalistas, que siempre se han ocupado de decirnos que son meros compiladores de una sabiduría que les antecede en milenios.

Hasta ahora hemos estudiado el esqueleto básico de la Cábala, el Etz Jaim, el Árbol de la Vida y sus 22 senderos subjetivos, origen de las 22 letras del alfabeto.

Por eso resulta conveniente remontarse a antes de los sefirot, o sea, al estudio de las letras del alfabeto hebreo, tema que, por lo demás, se encuentra en el currículo de toda logia masónica conforme a las últimas ediciones del Manual Magister.'.


II.- D E S A R R O L L O

A.- Esquema general del alfabeto hebreo

El Rabí Simeón enseñó que «el sentido literal de la Escritura es como su envoltura. ¡Desgraciado de aquel que tomare dicha envoltura por la Escritura misma!», y dejo constancia que se refiere a la Escritura con mayúscula.

Para la lingüística corriente, el hebreo constituye la rama cananea de las lenguas semíticas del Noroeste, junto con el moabita, el fenicio y el ugarítico. La palabra «semítico» designa lo perteneciente a los semitas, o sea a los pueblos descendientes de Sem, uno de los tres hijos de Noé.

Sin embargo, desde el punto de vista de una lingüística más rigurosa, no debería darse al hebreo el calificativo de «semítico», pues ello no es acorde a los datos de los textos bíblicos. En efecto, según éstos, el hebreo es denominado sefath Cannán, «la lengua de Cannán». Y Cannán, como Kush, el ancestro de los etíopes cuya lengua también se denomina «semítica», figura en la Biblia entre los descendientes de Cam, otro de los hijos de Noé, y no de Sem. Así, de acuerdo con el relato bíblico, el hebreo es considerado como una lengua «camítica» y no «semítica» (Cf. Génesis, 9,8: We'Ham hou avî Kenâ'an (Cam era el padre de Cannán), y también en Génesis, 9,22: 'Ham avi Kenâ'an).

El alfabeto hebreo está integrado por ventidós letras consonantes, repartidas en la forma siguiente:
-Tres letras «madres»: Alef, Mem, Sin;
-Siete letras «redobladas»: Bet, Guimel, Dálet, Kaf, Pe, Res y Tav, y
-Doce letras «simples»: He, Vav, Zain, Jet, Tet, Yod, Lámed, Nun, Sámek, Ain, Tsade y Qôf.

Dos letras mudas pueden ser vocalizadas si así se indica por medio de puntos, la primera, Alef, y la decimosexta, Ain.

La ausencia de vocales se compensa por la adición de de puntos (o trazos) colocados arriba, abajo o en el mismo cuerpo de las letras. aunque esto no se haga en nuestros tiempos, para desazón de quienes nos interesamos en el estudio de esta lengua e ir a las fuentes directas del Conocimiento.

Las letras hebraicas poseen un valor numérico propio, independiente de su rango de sucesión. Así, por ejemplo, si bien la primera, Alef, vale uno, la última, Tau, vale cuatrocientos, como explicaremos más adelante.

Los puntos que indican vocales no modifican en ningún caso el valor numérico de la letra, y, por el contrario, la posición terminal de algunas consonantes (Kaf, Mem, Nun, Pe y Tsade) implica un cambio de forma en su grafía, que sí modifica su valor numérico.

Dada la estructura y la articulación ontonumeral del alfabeto hebraico, se hace posible que el orden de las consonantes varíe en dos palabras diferentes, pero éstas sigan conservando un significado idéntico.

Así, por ejemplo, en las palabras Michpat (juicio, justicia) y Schôfetîm (jueces), se observa, a pesar de su evidente diferencia fonética, un radical común. Por otra parte, las palabras de distintas consonantes, pero de valores correspondientes, poseen también un radical ontológico idéntico. Si vemos, por ejemplo, que la letra Guimel tiene por valor númerico 3, Lámed 3O y Sin, 300, las palabras Guéshem (lluvia), Shalom (paz) y Shémesh (sol), observan las tres un mismo significado ontológico. En efecto, las tres palabras tienen en común las letras Sin y Mem; en cuanto a la letra Guimel en Guéshem, Lamed en Shalom y la última Sin de Shémesh, tienen igualmente un mismo significado. Así pues, estas tres palabras poseen en hebreo un mismo radical ontológico, y tienen un mismo significado común: fecundación (por Mem). La lluvia es así fecundante, como también el sol y la paz.


B.- Simbolismo del lenguaje

En la mitología hebrea se enseña que el Maestro del Todo creó el mundo según la Ley de sabiduría y sus setenta y tres puertas. Luego Él lo grabó mediante tres Sefarim, con los diez sefirot belîmah y las veintidós letras del alfabeto sagrado.

Las veintidós letras fundamentales han sido combinadas de acuerdo a su peso y dispuestas en una rueda que tiene doscientas treinta y una puertas. El Maestro del Todo hace girar la rueda hacia adelante y hacia atrás. Tal es el simbolismo del lenguaje.

En clara alusión al Etz Jaim, el Zohar enseña que es a partir de las veintidós letras fundamentales que el Maestro del Todo. El Schaddaï, ha hecho todo cuanto ha sido hecho y lo que en el futuro será hecho.
Las tres letras madres, Alef, Mem y Sin, emblematizan un grande y extraordinario secreto, guardado y sellado por seis sellos, de donde han salido fuego, aire y agua, para rematar en la tierra, repartidos en un primer momento entre masculino y femenino, o sea los dos padres por los cuales fue creado todo, en medio de un proceso que el Zohar dice que los cielos fueron creados a partir del fuego, y la tierra a partir del agua. El aire constituyó el principio decisivo entre el fuego y el agua.

Es así como merced a estas tres letras madres, en un ciclo de fuego, agua y aliento primordial, hay un calor creado a partir del fuego, frío a partir del agua, y saturación a partir del aliento decisivo entre los dos principios.

En su alegórico lenguaje, el Zohar dice que "Él hizo que reinara la letra Alef por medio de su soplo, y le dio una corona. Luego combinó las letras entre sí y selló por medio de ellas: el aire en el universo, la saturación en el ciclo y el cuerpo en los seres vivos, en sus dos modalidades: masculino con Alef, Mem, Sin, y femenino con Alef, Sin, Mem.

"Él hizo que reinara la letra Mem por el agua, y le dió otra corona, combinando luego una y otra, y por medio de ellas selló: la tierra en el universo, el frío en el ciclo y el vientre en los seres vivos de ambos sexos, en el masculino con Mem, Alef, Sin, y en el femenino con Mem, Sin, Alef.

"Él hizo reinar a la letra Sin por el fuego, y le dio su corona para sellar por la combinación de ambas: los cielos en el universo, el calor en el ciclo y la cabeza en los seres vivos de ambos sexos."

Tiene el hebreo siete letras redobladas: Bet, Guimel, Dálet, Kaf, Pe, Rês y Tau, cada una con una doble pronunciación, fundamentadas sobre la vida y la paz, la sabiduría y la riqueza, que son también semilla y poder, de modo que pueden corresponder a los sonidos pareados de Bet-Vet, Guimel-G'uimel, Dálet-D'alet, Kaf-Jaf, Pe-Fe, Res-R'ech, Tau-Thau : son siete letras construídas para ser duras o delicadas, fuertes o débiles, redobladas mediante permutaciones : permutación vida-muerte, paz-mal, sabiduría-locura, riqueza-miseria, gracia-fealdad, siembra-desolación, dominio-esclavitud.

Siete letras redobladas:Bet, Guimel, Dálet, Kaf, Pe, Res y Tau, de cara a siete extremos o lados, de los cuales seis constituyen el cenit, el nadir, el oriente, el occidente, el norte y el sur, y el palacio sagrado oriental al centro y constituye todo.

Continúan las enseñanzas cabalísticas con su correspondencias antropomórficas y cosmogenéticas diciéndonos que "mediante la vida, Él hizo reinar la letra Bet, y le dio una corona, con la cual formó a Saturno en el universo, el día primero del año, y el ojo derecho en todos los seres vivientes.

"Él hizo reinar la letra Guimel y le dio su corona para formar a Júpiter en el universo, el segundo día en el año, y el ojo izquierdo en todo ser viviente.

"Él hizo reinar la letra Dálet, y le dio una corona con la cual formó a Marte en el universo, el tercer día en el año, y la oreja derecha en todo ser vivo.

"Él hizo reinar la letra Kaf, y le dio una corona para formar el sol en el universo, el cuarto día en el año, y la oreja izquierda en todo ser viviente.

"Él hizo reinar la letra Pe, y le dio una corona para formar a Venus en el universo, el quinto día en el año, y la ventanilla nasal derecha a todo ser viviente.
"Él hizo reinar la letra Res, y le dio una corona para formar a Mercurio en el universo, el sexto día en el año, y la ventanilla nasal izquierda de todo ser viviente.

"Él hizo reinar la letra Tau, y le dio una corona para formar la Luna, en el universo, el día séptimo en el año y la boca en los seres vivientes.

"Siete letras redobladas, que al entrar en combinación semejan a dos piedras que levantan dos casas, tres que levantan seis, cuatro que levantan veinticuatro, cinco que levantan ciento veinte, seis que levantan setecientas veinte, y siete que levantan cinco mil cuarenta casas.

"En adelante, la cuestión importante es: ¿Por qué la boca no puede hablar y la oreja no puede oír?

"Hé aquí siete planetas en el universo: Sol, Venus, Mercurio, Luna, Saturno, Júpiter, Marte. He aquí los siete días del año, los siete días del ciclo primordial, y he aquí las siete puertas del ser viviente, dos ojos, dos oídos, dos ventanillas nasales y la boca. Por ellas fueron grabados siete firmamentos, siete tierras y siete tiempos. Por ello el septenario ha sido amado por todo lo que se halla bajo los cielos.

En cuanto a las doce letras simples, He-Vau, Zain-Jet, Tet-Yod, Lámed-Nun, Sámek-Ain, Sade-Qôf. el Zohar las vé como fundamentos de vista, oído, habla, gusto, cohabitación, acción, movimiento, cólera, risa, meditación, sueño; medidas de doce límites en diagonal: límite oriental-norte, oriental-sur, oriental-bajo, oriental-alto; norte-alto, norte-bajo; occidental-sur, occidental-norte, occidental-alto, occidental-bajo; sur-alto y sur-bajo. Estas medidas están trazadas y extendidas de eternidad y constituyen, para los antiguos rabinos, los brazos del universo manifestado.

Finalmente, se dice que por estas doce letras se han formado doce constelaciones en el mundo, los signos Tet-Sin-Tav, Sámek-Alef-Bet, Mem-Ain-Qôf, Guimel-Dálet-Dálet. También se han formado por ellas los doce meses del año, Nissâm, Iyâr, Sîvân, Tamuz, Av, Eloul, Tishri, Mar'hescuân, Kîslev, Tevet, Sevât, Adâr, y doce dirigentes dentro del ser vivo: dos manos y dos pies, dos riñones, bazo, hígado, bilis, estómago, dos intestinos. (Dos extraños y dos alegres, dos consejeros y dos consultas, dos carnívoros y dos cazadores.)

C.- Las veintidós letras

1.- ALEF

Primera letra consonante del alfabeto hebreo. Una de las tres letras «madres». Es gutural y no puede ser redoblada. Al estar desprovista de vocal, en mitad, una palabra, como en la que abre el libro del Génesis (Barechith), pertenece al grupo de las letras débiles.

Al estar acentuada por un ségol, como el érets (tierra), o de un cheva-ségol, como en Elohîm, Alef se pronuncia é. Al puntualizarse mediante un tséré, se pronuncia ê, como ocurre en la partícula êth, que indica el acusativo.

Al estar subrayada por medio de un pataj, como en ahavah (amor), o también por un qamès como en arôn (arca, cofre), o por un cheva-pataj, como en avaddôn (abismo), se pronuncia como a.

Si se le superpone un hiriq, como en ôzen (oreja), se pronuncia como o.

Subrayada por esta misma vocal como en isch (hombre, esposo), se pronuncia como i. Con un Kibuts, Alef se pronunciará como u, como en ussor (ser hecho prisionero). Al no encontrarse puntualizada, Alef será «muda», como en or (luz).

Valor numérico : 1
Corresponde al plano cabalístico de los arquetipos.
Sentido ontológico: espíritu creador.

En su lenguaje alegórico, el Zohar inicia su leyenda o cuento sobre el origen de las letras en los siguientes términos : «Dos mil años antes de la creación del mundo, las letras se encontraban ocultas, y el Santo las contemplaba y hacía de ella sus delicias. Cuando Él quiso crear el mundo, todas las letras vinieron a presentarse delante de El, pero en orden inverso.

La letra Alef permaneció donde estaba, sin presentarse. entonces el Santo le dijo: «Alef, Alef, por qué no te presentas delante de mí como todas las otras letras?»; y ella respondió: «Maestro del Universo, he visto que todas ellas se han presentado inútilmente ante ti. ¿Por qué, pues, habría yo de hacerlo? He visto que ya has concedido su don precioso a la letra Bet, y comprendo que no está en tus designios quitar lo que has dado a uno de tus servidores para entregarlo a otro.»

El Santo le dijo entonces: «Oh Alef, Alef, si bien es verdad que me he servido de la letra Bet para realizar la creación del mundo (recuérdese que bet es la letra con que empieza la Torah), también lo es que tú serás la primera de todas las letras, y no habrá unidad sino en ti. Serás la base de todos los cálculos y de todos los hechos que ocurran en el mundo, y en ninguna parte se podrá hallar unidad fuera de la letra Alef".» (Sefer Ha-Zohar, 1,2b-3b.)


2.- BET-VET

Segunda letra consonante del alfabeto hebreo. Corresponde a la letra B. Desprovista de punto interior (daguech), se pronuncia como V. Por tanto, es «redoblada».

Valor numérico: 2
Perteneciente al plano cabalístico de los arquetipos.
Sentido ontológico: dualidad.

Inicial de la palabra Baruj (Bendito sea), de la que nos servimos para bendecir al Maestro del Todo, Bet fue escogida para ser la base de la obra de la creación. Ella abre así el Libro del Génesis con la palabra Barechit (En el Principio, Génesis), y sirve también como inicial a la segunda palabra de dicho libro: Bara (creó), en tanto que las dos palabras siguientes comienzan por Alef (AElohîm, Ath). recordemos también que la palabra Barith (alianza) está contenida en la palabra Barechit.



3.- GUÍMEL

Tercera letra consonante del alfabeto hebreo. Corresponde a la letra G. Se pronuncia Gue, como en «gala». Es «redoblada»

Valor numérico: 3
Pertenece al plano cabalístico de los arquetipos.
Sentido ontológico: movimiento.

El nombre de la letra Guimel tiene como significado «socorrer». El Maestro del Todo no quiso utilizarla en la creación del mundo, para que pudiera permanecer al lado de su vecina alfabética, Dálet, y estar pronta a auxiliar siempre a los pobres en el mundo. En efecto, las letras de Dálet forman en hebreo la palabra «pobreza».


4.- DÁLET

Cuarta letra consonante del alfabeto hebreo. Corresponde a la letra D. Es «redoblada».

Valor numérico: 4
Pertenece al plano cabalístico de los arquetipos.
Sentido ontológico:materia (2 x 2)

La letra Dálet designa al pobre, así como Guimel designa al benefactor que asiste al pobre. El Maestro del Todo reunió estas dos letras al producirse la creación del mundo: «Permaneceréis una al lado de la otra, para que una alimente a la otra».


5.- HÉ

Quinta letra consonante del alfabeto hebreo. Corresponde.a la letra H, aspirada como en «halar». Es letra «simple».

Valor numérico: 5
Pertenece al plano cabalístico de los arquetipos.
Sentido ontológico: soplo, vida.

La letra hé no fue usada en el recuento de las cinco primeras emanaciones, porque ya estaba en el Tetragramaton, pero aparece en el relato del sexto día, para recordar al género humano que debe asumir las enseñanzas de los cinco primeros Libros de la Toráh.


6.- VAU

Sexta letra del alfabeto hebreo. Es la única consonante que a la vez puede ser utilizada como vocal, equivaliendo a “V”, “O” o “U”, según vaya sin punto, con un punto arriba o uno al centro, respectivamente. Es letra «simple».

Valor numérico: 6.
Pertenece al plano cabalístico de los arquetipos.
Sentido ontológico: conjunción, unión.


7.- ZAÍN

Sétima letra consonante del alfabeto hebreo. Corresponde a la letra Z. es letra «simple».

Valor numérico: .7
Pertenece al plano cabalístico de los arquetipos.
Sentido ontológico: Simiente.

Inicial de la palabra Zâ'Khôr (acuérdate), con la que comienza el verso tocante a la ordenanza del reposo sabático: Acuérdate de santificar el día del Sábado», la letra Zain no se incluyó en la creación del mundo a causa de su forma, semejante a un puñal de guerra.

8.- JET

Octava letra consonante del alfabeto hebreo. Corresponde a la letra J española y es una «simple».

Valor numérico: 8.
Pertenece al plano cabalístico de los arquetipos.
Sentido ontológico: lo excesivamente material, el pecado (4 x 2).

El Maestro del Todo no utilizó la letra Jet en la creación del mundo, puesto que ella forma junto con la letra siguiente del alfabeto sagrado, Tet, la palabra pecado. Por esto, también se encuentra ausente en los nombres de las doce tribus de Israel.

Según Rabí Rachi, Jet, al figurar en el nombre de Isaac (Yits'jaq), designa los ocho días de la circuncisión.


9.- TET

Novena letra consonante del alfabeto hebreo. Corresponde a la letra T. Es letra «simple».

Valor numérico: 9.
Pertenece al plano cabalístico de los arquetipos.
Sentido ontológico: perfección (femenina).

Como inicial de la palabra Tob (Bueno), la letra Tet fue eliminada de la creación del mundo, pues el Bien que ella representa se encuentra encerrado, guardado en ella. Al estar reservado el bien para el mundo futuro, la letra Tet no ha tenido sitio en la creación del mundo actual y, precisamente a causa del bien encerrado en esta letra, se ha dicho que las puertas del Templo serán hundidas en la tierra. Es también porque la letra Tet forma, junto con su vecina alfabética Jet, la palabra pecado, que ha sido relegada de la Creación y no figura en los nombres de las doce tribus de Israel.


10.- IOD

Décima letra consonante del alfabeto hebreo. Corresponde a la letra Y. Siempre es consonante. Se pronuncia como Y de Yucatán. Es una letra «simple».

Valor numérico: 10.
Pertenece al plano cabalístico de las realizaciones.
Sentido ontológico: espíritu creador.

Inicial del Tetragrama YHVH, la letra Yod fue eliminada de la creación del mundo por el Maestro del Todo, pues: «Es ya suficiente para ti estar grabada y marcada en mí mismo, y ser el punto de partida de toda mi voluntad. No te convendría, pues, ser suprimida de mi nombre.» (Zohar, 1, 2b-3b.)

Inicial de Isaac (Yits'jaq), Yod vendría a designar también, según Rachi, las diez pruebas impuestas a Abraham.


11.- KAF - JAF

Undécima letra del alfabeto hebreo, corresponde también a una J española, y con un daguech (punto) en su interior, se pronuncia K. Es letra «redoblada».

Valor numérico: 20.
Pertenece al plano cabalístico de las realizaciones.
Sentido ontológico: dualidad.

Kaf sin punto interior, o sea como “J” cambia de forma y valor numérico al ir al final de una palabra (o sea, se trata de una jota final), y viene entonces a ocupar el puesto número veintitrés en el alfabeto. Su nuevo valor, en tal caso, es 500. Pasa también del plano de las realizaciones al plano cósmico, al cambiar su significado ontológico.

Fuera de la Creación del mundo, la letra Kaf fue eliminada por el Maestro del Todo, pues ella forma, junto con Mem y Lámed, la palabra Melekh (rey), y «el mundo necesita un rey». Mas entonces la letra Kaf insistió y habló así: «Maestro de los mundos, plácete en servirte de mí para realizar la Creación del mundo, pues soy también inicial de la palabra que manifiesta tu Gloria» (Kavod = Gloria). Mientras la letra Kaf se alejaba del Trono glorioso, doscientos mil mundos se estremecieron junto con el Trono mismo. Fue tan violenta la sacudida, que amenazó a todos los mundos de hundimiento. Entonces el Santo dijo a la letra Kaf: «Oh Kaf, Kaf, ¿por qué persistes en permanecer aquí? Retorna a tu sitio. No me serviré de ti para hacer la Creación del mundo, pues eres también inicial de la palabra Kâlâh, que significa exterminación. Vuelve, pues, a tu trono y permanece en tu lugar.


12.- LÁMED

Duodécima letra consonante del alfabeto hebreo. Corresponde a la letra L. Es letra «simple».

Valor numérico: 30.
Pertenece al plano cabalístico de las realizaciones.
Sentido ontológico: movimiento.


13.- MEM

Decimotercera letra consonante del alfabeto hebreo. Una de las tres letras «madres». Corresponde a la letra M.

Valor numérico: 40.
Pertenece al plano cabalístico de las realizaciones.
Sentido ontológico: materia.

Mem cambia de forma y de valor numérico al final de una palabra, y viene a ocupar entonces el vigésimo cuarto lugar en el alfabeto. su nuevo valor será entonces 600, y pasa del plano de las realizaciones al plano cósmico, al cambiar su significado ontológico.

«Si decimos que el Mem oculto de Isaías equivale a 600, esto no ha sido revelado», escribe Pascal en sus Pensamientos (El Antiguo Testamento, 555, en sus Oeuvres Complètes, Bibliothèque de la Pléiade, París, 1960, p.1261).

Como inicial de la palabra Melekh (Rey), esta letra fue eliminada de la creación del mundo por el Maestro del Todo y devuelta a su lugar junto con las ya citadas.


14.- NUN

Decimocuarta letra consonante del alfabeto hebreo. Corresponde a la letra N. Es letra «simple».

Valor numérico: 50.
Pertenece al plano cabalístico de las realizaciones.
Sentido ontológico: soplo, vida.

Cambia de forma y de valor numérico al final de una palabra y ocupa entonces el vigésimo quinto lugar en el alfabeto. Su nuevo valor es, en este caso, 700, y al cambiar su significado ontológico, pasa del plano de las realizaciones al plano cósmico.

Como inicial de las palabras Nôrâ (respetable, venerable) y Nâvâh (bello), la letra Nun fue eliminada de la creación del mundo por el Maestro del Todo, por ser responsable del rechazo de la letra Sámek.


15.- SÁMEK

Decimoquinta letra consonante del alfabeto hebreo. Corresponde a la letra S. es letra «simple».

Valor numérico: 60.
Pertenece al plano cabalístico de las realizaciones.
Sentido ontológico: conjunción, unión.

Durante la Creación del mundo, la letra Sámek se presentó delante del Santo y habló así: «Soy la inicial de la palabra Somej (del verbo sostener), con la que da comienzo al verso: Somej Adonaï le'jal-hanoflîm ("El señor sostenga a todos los que tambalean") (Salmo alfabético 145,14). Entonces, el Maestro de los mundos rechazó por esta razón a la letra Sámek, diciendo: "Precisamente por lo que te ha sido destinado deberás permanecer en tu sitio, pues si te sacara de allí para servirme de ti en la Creación del mundo, ¿que ocurriría entonces con aquellos que están a un paso de la caída si se apoyan en ti?"».


16.- AIN

Decimosexta letra consonante del alfabeto hebreo. Letra muda y «simple», no corresponde a ninguno de los signos del alfabeto latino, y presenta características análogas a las de Alef. Se pronuncia de acuerdo a la puntuación: e, con un ségol o un chevaségol; a, con un pataj, un qamès o un cheva-pataj; i, con un hiriq; u, con un kibuts. Al no ir puntualizada, Ain no se pronuncia, como en omer (gavilla).

Valor numérico: 70.
Pertenece al plano cabalístico de las realizaciones.
Sentido ontológico: simeinte.

Como inicial de la palabra Anâvâh (modestia), la letra Ain fue, sin embargo, rechazada de participar en la creación del mundo, pues ella es también la primera letra de la palabra Avôn (crimen, falta delito).


17.- PE - FE

Decimosétima letra consonante del alfabeto hebreo. Corresponde a la letra P. Al estar desprovista de daguech interior, se pronuncia F o PH. Es letra «redoblada».

Valor numérico: 80.
Pertenece al plano cabalístico de las realizaciones.
Sentido ontológico: muy material; pecado.

Cambia de forma y valor numérico al ir al final de una palabra, y en este caso viene a ocupar el vigésimo sexto lugar en el alfabeto, con un valor de 800 y pasando del plano de las realizaciones al plano cósmico, sin variar su significado ontológico.

Al ser inicial de la palabra Peduth (liberación, entrega), que el Maestro del Todo espera para el mundo, la letra Pe fue rechazada de la Creación del mundo, pues es también la primera letra de la palabra.Pescha (pecado). El Dios Vivo la objetó de esta manera: «Tú llevas la cabeza baja, como símbolo del pecado cuya vergüenza le obliga a bajar su cabeza y tender sus brazos.»


18.- TSADE

Decimoctava letra consonante del alfabeto hebreo. Corresponde a las letras TS emparejadas. es letra «simple».

Valor numérico: 90.
Pertenece al plano cabalístico de las realizaciones.
Sentido ontológico: perfección (femenina).

Cambia de forma y valor numérico al final de una palabra y pasa a ocupar entonces el vigésimo séptimo lugar del alfabeto. con un valor de 900 y pasando del plano de las realizaciones al plano cósmico, sin modificar su significado ontológico.

Como inicial de la palabra Tsaddîq (justo), la letra Tsade fue rechazada durante la Creación del mundo por el Maestro del Todo, a fin de «permanecer oculta para no dar lugar al error»

Al figurar en el nombre hebreo de Isaac (Yits'haq), tsade representa, según Rachi, los noventa años de Sara.




19.- QOF

Décimonovena letra consonante del alfabeto hebreo. corresponde a la letra Q. es letra «simple».

Valor numérico 100.
Pertenece al plano cabalístico cósmico.
Sentido ontológico: espíritu creador.

Durante la creación del mundo, la letra Qof no se atrevió a presentarse delante del Maestro del Todo. Ella había oido que la letra Sin había sido rechazada por formar, junto con ella y con Rês, la palabra Schéquer (engaño, mentira).

Qôf, al incluirse en el nombre de Isaac (Yits'haq), representa, según Rach, los cien años de Abraham.



20.- RESH

Vigésima letra consonante del alfabeto hebreo. Corresponde a la letra R. Es «redoblada».

Valor numérico: 200.
Pertenece al plano cabalístico cósmico.
Sentido ontológico: dualidad.

Durante la creación del mundo, lo mismo que la letra Qôf, Resh no se atrevió a presentarse delante del Maestro del Todo, por estar incluída en la palabra Schéquer (Mentira).



21.- CHIN - SIN

Vigésimo primera letra consonante del alfabeto hebreo, y una de las tres letras «madres». Al ir provista de un punto diacrítico a la derecha, se pronuncia CH, y cuando lleva un punto a la izquierda, corresponde a la letra S.

Valor numérico: 300.
Pertenece al plano cabalístico cósmico.
Sentido ontológico: movimiento.

Sin es inicial del nombre divino Schaddaï. Así se presentó delante del señor durante la creación del mundo; pero fue rechazada por temer que los falsos, al asociar a Sin con la otras letras Qôf y Resh, formarían la palabra Schéquer (Mentira).

La letra Sin está formada por tres barras que simbolizan, en general, a los tres Patriarcas, o también, en un plano superior, la unidad de los tres primeros grados. Sin embargo, en alta Cábala se afirma que la letra Sin de tres cabezas es imperfecta, puesto que debería llevar más propiamente cuatro.




22.- TAU

Vigésimo segunda y última letra consonante del alfabeto hebreo. Corresponde a la letra T. es «redoblada».

Valor numérico: 400.
Pertenece al plano cabalístico cósmico.
Sentido ontológico: materia.

El Zohar nos dice que, durante la Creación del mundo, estando aún ocultas todas las letras, vinieron a presentarse delante del Santo para ser utilizadas. Avanzó en primer lugar la letra Tau, siguiendo un orden inverso, e invocó su calidad de letra final de la palabra Emet (Verdad), grabada sobre el sello divino como uno de los nombres del Maestro de los mundos.